Es generalmente bien conocido el desarrollo de la escuela soviética de ajedrez en las décadas de 1940 y 1950 y su evolución posterior. Al mismo tiempo existe información en español sobre los orígenes puramente ajedrecísticos de esta escuela en el periodo anterior a la revolución rusa de 1917. Varios autores establecen una línea de continuidad clara entre las ideas de Chigon y Alekhine (además de otros maestros) y las concepciones de la escuela Soviética de Ajedrez.
Sin embargo yo me he encontrado siempre con una nube de oscuridad respecto a como se establece esa conexión entre los jugadores prerrevolucionarios y los maestros de los años cuarenta y cincuenta. Las más de las veces lo único que aparece en la literatura son referencias genéricas a la figura de Botvinnik como patriarca o padre fundador de la Escuela Soviética de Ajedrez.
Quizás sea porque uno tiene una tendencia natural a desconfiar de la idea de que son los grandes genios el motor de la historia, o quizás porque Botvinnik nunca me ha caído simpático, pero siempre me he resistido a creer en la idea del patriarca edificando por si sólo todo es sistema ajedrecístico soviético (aunque nadie puede dudar que fue su principal figura hasta 1948). Esta cuestión me parece especialmente interesante si tenemos en cuenta que el principal mérito de la Escuela soviética de ajedrez fue la ruptura con un ajedrez pensado para las élites y orientado hacia la mayoría de la población (y este es un sitio de ajedrez de y para aficionados). En parte como elemento propagandístico y en parte como mecanismo educativo el sistema soviético intentó desde el principio llevar el ajedrez a las escuelas y a las fábricas. Esto permitió la aparición de jugadores con un origen muy humilde. Un buen ejemplo de esto lo recoge el GM Kotov hablando de si mismo en su libro Apuntes de un ajedrecista (1959). Hijo de un obrero de Tula se convirtió en ingeniero, en ganador de un torneo interzonal y en Candidato al título mundial. Este no es un caso aislado en la escuela soviética.
Este cuadro, sin embargo, no debe darnos una imagen idílica del mundo del ajedrez en la Unión Soviética. Son bien conocidos las manipulaciones, las trampas y los beneficios injustificados a unos a favor de otros en los años cincuenta, sesenta y setenta. Pero también en el periodo anterior a la guerra se produjeron algunos episodios oscuros, y muchos jugadores prometedores se perdieron en los campos de batalla de la II Guerra Mundial o en las cárceles de Stalin.
Quizá el principal jugador de este periodo con Botvinnik fuera Grigory Levenfish (1889-1961), campeón soviético en 1934 y 1937. A pesar de empatar un match con Botvinnik en 1937, conservando así el título de campeón, las autoridades soviéticas impidieron a Levenfish viajar al extranjero y fue Botvinnik quien compitió en el torneo AVRO (donde por cierto también pasó por encima del campeón Keres al negociar con Alekhine un match por el título mundial). El apoyo del comisario de justicia Krylenko (ejecutado en 1938) y de fue decisivo para el gran Mijail (independientemente de su enorme talento).
Otra interesante biografía de los primeros maestros soviéticos es la de Alexander Ilyin-Genevsky (1894-1941). Bolchevique de primera hora fue compañero de Lenin en Suiza. Le ganó una partida a Capablanca en 1925. Organizador de torneos como el primer campeonato de la Rusia soviética en 1920 (que ganó Alekhine antes de su emigración), fue el introductor del ajedrez en el ejército rojo. Como muchos otros de su generación de revolucionarios se convirtió en un disidente a Stalin en los años treinta. Murió en extrañas circunstancias en la II Guerra Mundial, no existiendo acuerdo si ocurrió en un bombardeo o si cayó víctima de la represión.
Hay algunos ejemplos de maestros muy prometedores muertos en plena juventud. Dos casos son los de Nikolai Riumin (1908-1942) y Sergey Belavenets (1910-1942). El primero tuvo un ascenso fulgurante en los años treinta. Tercero en el campeonato de la URSS de 1934, segundo en Leningrado 1935, por debajo de Botvinnik pero por encima de Euwe y primero en Goteborg 1935. Una enfermedad le alejó del tablero y provocó su muerte en 1942. Belavenets fue un jugador de talento campeón de Moscú y de la federación Rusa. Fue el presidente de la comisión de calificación que le otorgó el título de maestro a David Bronstein. Murió en el frente en la II Guerra Mundial.
Es sabido que uno de los rasgos de la escuela soviética era el aprecio por el juego de ataque. En este sentido existe una clara línea evolutiva entre el ajedrez dinámico de Chigorin y Alekhine y el ajedrez de Bronstein que supone una antesala de la figura de Mijail Tal. Pero esa línea no se rompe en los primero años del sistema soviético. El propio Botvinnik estaba, con otros jugadores de su generación (Keres), mucho más dispuesto a sacrificar por un ataque no concluyente que la generación de Capablanca y Rubinstein. Pero también aquí hay otros ejemplos. El principal inspirador del ajedrez ucraniano de Bronstein y Boleslavsky, que triunfaría en el torneo de candidatos de 1950, fue Fedor Bogatyrchuk (1892-1984), amigo de Alekhine y jugador de la defensa India de Rey. Fue campeón de la URSS en 1927 (con Romanovsky). Como nacionalista ucraniano, colaboró con los alemanes en la II Guerra Mundial y se exilió a Canadá después de ella.
El papel de Botvinnik como introductor del enfoque científico en ajedrez es indudable. En este caso llevó las innovaciones de Alekhine en la preparación de competiciones a un nivel completamente nuevo. Sin embargo, la importancia teórica de la primera escuela soviética de ajedrez no se limita a Botvinnik. Multitud de maestros trabajaron en la investigación de nuevos sistemas que son la base del ajedrez dinámico de la segunda mitad del siglo XX. El caso más claro es el de la defensa India de Rey que le pertenece por entero a la escuela ucraniana. El teórico más original de esta época es sin duda Vsevolod Rauzer (1908-1941). Fue el autor del concepto, a veces atribuido erróneamente a Fischer, 1. e4 y las blancas ganan. Partiendo de esta idea desarrolló sistemas completos de ataque, especialmente importantes en la defensa Siciliana y en el sistema de moda en aquel momento, el Dragón. Frente al orden habitual en aquella época 1. e4 c5 2. Cf3 d6 3. d4 cd 4. Cd4 Cf6 5 Cc3 Cc6 ideó 6. Ag5! (6. Ae2 g6! O 6...e5!) dando origen a la variante Richter-Rauzer contra la siciliana clásica que no ha perdido su vigencia hoy. Cuando empezaron a jugarle 5...g6 jugaba 6. Ae3 f3 y o-o-o, la variante Rauzer contra el Dragón. En occidente esta variante se denomina a veces ataque yugoslavo, por la razón de que jugadores de este país empezaron a jugarlo en los años cincuenta con la idea Ac4, pero el autor de la idea es Rauzer.
En definitiva existen muchos aspectos interesantes en el origen de la escuela soviética de ajedrez. Botvinnik fue sin duda su principal representante y uno de sus teóricos más poderosos, pero no fue ni mucho menos el único.
Alambique
Trackback(0)
TrackBack URI para este artículoComentarios (7)
El que quiere oir que oiga. El que no que mire la televisión que ahí esta la verdad.
...
Sobre el caso Gotemburgo en este enlace hay una narración magnífica http://www.asinorum.com/la-variante-goteborg/535/
COSAS DESAGRADABLES - FISCHER - VINCULO
...
, la info esta muy bien, por cierto, Alekhine tambien tiene lo suyo, no se si me cae igual o peor que Botvinik... P-), y es que vaya par de dos, P-). PD: yo pienso que la "escuela" rusa le debe casi todo a jugadores "contrarios" al regimen y al partido, es más, yo afirmaria que tambien adquirieron algunos conocimientos/influencias de LASKER, en los años que vivió en aquel pais.
Escribir comentario
| < Prev | Próximo > |
|---|





